cortometraje de Romeo Fasce. romeofasce.com.ar
Proyecto beneficiario de la Ley de Mecenazgo de la Ciudad de Buenos Aires en 2009/10.
Un proyecto audiovisual filmado en soporte digital con lentes de cine.
“Un sueño” se pregunta sobre la noción de la realidad. ¿Qué es sueño y qué es vigilia? ¿Cómo se estructura y se percibe la sensación de lo real? ¿Qué violenta ese refugio, cuál es la relación del ser humano con lo inexorable?
El guión explora las ideas de percepción y de conciencia. La ilusión de lo fantástico permite deformar ciertos límites y simultáneamente dibujar una zona propicia para desplegar la dimensión de lo inquietante. Ciertas asociaciones entre naturaleza, inconciente, violencia, relato y rutina serán observadas a través de una estética que busca ser tan experimental como rigurosa.
Para ser llevado a cabo, este proyecto necesita su aporte. Puede ser solventado únicamente a través del Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
http://www.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/mecenazgo/
Información para Contribuyentes
Todos los contribuyentes inscriptos en el Impuesto Sobre los Ingresos Brutos pueden aportar directamente a proyectos culturales a través del Mecenazgo.
http://www.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/mecenazgo/presentacion.php?menu_id=24302
Los contribuyentes inscriptos en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos, ya sean personas físicas o jurídicas, pueden acogerse al Régimen de Promoción Cutural de la CABA, a partir de la sanción de la ley 2264/2006, por el cual las contribuciones realizadas pueden ser descontadas de dichas obligaciones impositivas.
Los contribuyentes adheridos al Régimen Simplificado del Impuesto Sobre los Ingresos Brutos pueden destinar a estos proyectos el 100% del monto correspondiente a las cuotas no vencidas del año en curso; los demás contribuyentes pueden hacerlo hasta un 2% de lo abonado en concepto de Impuesto Sobre los Ingresos Brutos, durante el año anterior.
Los aportes se realizan directamente a través de un depósito en la cuenta bancaria del responsable del proyecto cultural. El contribuyente debe imprimir una boleta de depósito que se obtiene por Internet, mediante la cual debe realizar el pago en cualquier sucursal del Banco Ciudad.
http://www.buenosaires.gov.ar/areas/cultura/mecenazgo/informacion_contribuyente.php?menu_id=24304
En un trabajo articulado entre el Ministerio de Cultura y la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos, esta última ha desarrollado una ventanilla virtual para que los contribuyentes puedan crear on line su declaración, y generar una boleta de depósito que se efectiviza en cualquier sucursal del Banco de la Ciudad de Buenos Aires.
Para realizar aportes, los contribuyentes deben ingresar con su clave fiscal a la página web de la AGIP (Mecenazgo).
http://www.agip.gov.ar/web/ventanillas/ley_mecenazgo.htm
Allí se les solicitan algunos datos, y luego pueden seleccionar directamente el proyecto al cual quieren aportar de la lista de proyectos aprobados. Con esos datos, el sistema genera una boleta de depósito con la cual se realiza el pago en cualquier sucursal del Banco Ciudad.
Una vez realizado el pago, el dinero ingresa directamente en la cuenta del responsable del proyecto, para que éste lo utilice en la realización del mismo. Por otra parte, la Dirección General de Rentas toma conocimiento del aporte realizado y considera el monto aportado como pago a cuenta de su obligación fiscal.
Sólo se puede aportar a aquellos proyectos que se encuentran publicados en la página web de la AGIP. Los responsables de cada proyecto tienen la obligación de utilizar el dinero para la realización del proyecto presentado. Una vez cumplido el mismo, presentan una rendición de gastos y una memoria de proyecto al Ministerio de Cultura.
La ley establece montos límites para los aportes a proyectos culturales:
Los contribuyentes adheridos al Régimen Simplificado podrán aportar
el 100 % del monto de las cuotas que restan pagar hasta el fin del año calendario en el que se realiza el aporte. Por ejemplo: Si mi cuota mensual del Régimen Simplificado es de $ 90 (categoría IV), y estoy realizando el aporte en el mes de Marzo, puedo aportar hasta $ 810 ya que me restan pagar nueve cuotas. El mínimo siempre es de una cuota, y todos los aportes deben realizarse en múltiplos del valor de la cuota. (En el ejemplo, puedo aportar $ 90, $ 180, $ 270, etc.)
El resto de los contribuyentes puede aportar hasta el 2 % de lo pagado el año anterior en concepto de Impuesto Sobre los Ingresos Brutos. Por ejemplo: Si mi empresa pagó $ 50.000 en 2008 en concepto de Ingresos Brutos, en 2009 puedo destinar a proyectos culturales $ 1.000, sin importar en qué momento del año haga el aporte.
Los montos son calculados automáticamente al momento de realizar la donación a través de la página web de Mecenazgo de la AGIP.
Es importante recordar que lo aportado se tomará directamente como pago a cuenta del Impuesto Sobre los Ingresos Brutos del año en el que se realiza la donación.
Ministerio de Cultura
Régimen de Promoción Cultural
Tel: 4323-9400 int 2845
Algunas especificaciones sobre el proyecto:
A lo largo de los años, mi camino artístico se ha estructurado a través de la pregunta sobre “el más allá”. Una hipótesis sobre una correspondencia entre la muerte, los sueños y el inconciente se ha ido construyendo como respuesta, en mi trabajo personal en distintas áreas. En los últimos años la profundización en esta temática me llevó a retomar mis estudios en dirección teatral para poder expresarme en disciplinas más complejas, que aglutinan varios lenguajes en simultaneidad. Una ficción que envuelve al que mira.
Mi material de trabajo parece sintetizarse, paradójicamente, a medida que se suman elementos. El foco de mi atención se ha ido desplazando desde el dominio del espacio y los objetos hacia el universo del actor y el texto.
Para abordar la idea de este guión me es necesario ocupar el lugar de director. La experiencia obtenida de la práctica de años como director de arte sostiene una parte de mi acercamiento a este proyecto, pero no se trata ya de diseñar el el espacio y la imagen de una historia sino de concebir la totalidad de un mundo. Y de coordinar el trabajo de otros artistas.
“Un sueño” narra la vida de una mujer con una rutina sólida. Un transcurrir feliz y ordenado. Sus días se repiten en una organización cada vez más eficiente. Cuida el hogar, se ocupa de su esposo y de su hijo pequeño, disfruta de sus momentos de soledad leyendo y nadando. No hay preocupaciones materiales, no hay conflictos emocionales, no hay sobresaltos. Una vida sin revés, sin contradicción, sin misterio. Una vida imposible.
Un episodio nocturno fantasmagórico entendido como pesadilla, aparición sobrenatural o delirio, provoca una alteración definitiva: la mujer deja de necesitar el descanso, deja de dormir.
Mantener secreta su nueva condición le posibilita desdoblar su vida: de noche cuando su familia duerme, ella está despierta. Nunca más sentirá el cansancio, no se trata de sonambulismo.
Pero la modificación operada por el fantasma en la noche supone un costo. En una progresión veloz pero casi inadvertida, la mujer arriesga su vida y muere.
La historia, inspirada en Hamlet de Wiiliam Shakespeare, en un relato de Haruki Murakami y en cuentos de apariciones de origen chino, trabaja sobre la percepción de la realidad y sobre la construcción de la ficción como dos planos superpuestos que se resignifican. Hay una relación entre ambos. Y una pregunta sobre la naturaleza de lo humano que es la punta del ovillo de mi proyecto: ¿existe una vida sin falta?
El argumento estipula que no existe coerción sobre el orden de la naturaleza sin su consecuencia en lo real.
Esa primera cuestión encuentra en el discurso del cine un campo donde desplegarse.
Esa segunda pregunta sobre la construcción de la ficción, sobre el arte como recurso ante lo que no tiene explicación, surge como metáfora de la pregunta primera.
A medida que experimento sobre la convención del sonido y la imagen unidos para tejer una historia, voy intentando deshilar preguntas sobre la percepción de la realidad y sobre la idea del inconciente como puente entre esa realidad y lo inexorable. Esta última idea es a la que se ve sometida la protagonista de este guión. De manera simultánea a la mía, ella también ha construido una realidad pero en su caso ha dejado fuera a las preguntas.
La ciudad tiene cierta relevancia en esta historia. Más allá del carácter definitivamente urbano (en un plano literal) que el guión presenta para situar la historia, ésta ciudad que la mujer recorre funciona además como un signo con cierta cualidad abstracta. En ella resuena una vez más la construcción laberíntica del mito donde lo que el ser humano construye para hacer tope a una naturaleza vivenciada como monstruosa es lo que lo atrapa y en definitiva, lo aísla, lo deja solo. Un refugio tramposo. Subyace entonces una reflexión para nada tendenciosa, sino otra vez en forma de inquietud, sobre cierto paradigma que parece excluir de manera imaginaria la inclemencia de la naturaleza. Como si fuera posible ponerse a resguardo, bajo un techo “civilizado y artificial”, de esa amenaza fantasma.
El trabajo previo de “Un sueño” ha sido minucioso. No he considerado al cortometraje como forma menor sino como una forma absolutamente rica y profunda en sí misma. Junto con el equipo artístico he diseñado detalladamente cada lenguaje por separado y luego en conjunto. Una primera parte de creación, ensayos, y bocetado fue desarrollada a lo largo de meses.
El storyboard que presento es el resultado de una búsqueda de locaciones, trabajo de encuadre, ensayos en locación con la actriz y el vestuario. Mis dibujos reúnen toda esa información.
El rodaje abarca, según el plan que es parte de esta presentación, seis dias con un equipo de no más de diez personas en set. Un diseño de producción convencional pero con una estructura de equipo y de gastos acotados, como consecuencia de nuestra experiencia y contactos en el medio audiovisual.
El sonido será reconstruido por completo partiendo de un registro de referencia. Busco explorar sobre lo artificioso del lenguaje sonoro en el medio audiovisual en su capacidad para manipular estados. Para eso intento reproducir el universo sonoro que la protagonista escucha: ese sonido subjetivo es el que escucharán los espectadores. La pequeña historia se cuenta sin texto hablado por los personajes. Las pocas escenas donde existen diálogos son musicalizadas, la palabra es tapada por la música: las palabras no son necesarias.
La imagen visual es nítida. Parto de referencias concretas: trabajos de fotógrafos contemporáneos que retratan la realidad y cierta composición clásica, pictórica, apoyada en formato de imagen 16/9. La luz protagoniza en su capacidad de expresar sensiblemente ciertos detalles pero sostiene una ilusión de realismo, de naturalidad.
Elijo el soporte digital (HD con lentes de cine de 16 mm) porque optimiza la relación entre calidad de imagen y cantidad de material. El resultado final es un master digital que pueda presentarse en la cantidad considerable de espacios que existen para la exhibición de cortometrajes en el ámbito local como internacional: festivales, concursos, programas de cable, proyecciones privadas, ciclos de cine independiente, Malba.
Convoqué un equipo reducido de profesionales del cine que comparten tanto el objetivo de experimentación como un recorrido artístico y técnico amplio y específico a la vez. La búsqueda personal de ciertas cuestiones artísticas en distintos medios de expresión es un punto en común que nos reúne una vez más en la tarea de realizar un cortometraje.
Los tres pilares sobre los que se arma “Un sueño”: la actuación de un personaje protagónico casi excluyente de Mercedes Scápola, el diseño de arte de Luciana Quartaruolo y la fotografía concebida por Sol Lopatín.
Antecedentes
Romeo Fasce nació en Buenos Aires en 1973.
Estudió dibujo, pintura y escultura con Miguel Angel Araldo, Lucia del Valle y Alejandra Lopez Castán.
Participó del taller de reflexion artistica de Remo Bianchedi.
Tomó el seminario de dirección (así como seminarios de análisis de texto) con Augusto Fernandes y el curso de escenografía de Gastón Breyer.
Desde 2000 trabaja en cine como director de arte. Entre sus trabajos figuran los cortometrajes “En ausencia” de Lucía Cedrón (Oso de Plata en el Festival de Berlín) y “Medianeras” de Gustavo Taretto (Grand Prix en Clermont Ferrand).
En cine publicitario, además del mercado argentino, también trabaja en servicios de producción para México, Canadá, Holanda, USA, Francia, etc.
Diseñó escenografías para teatro, como “Doble contra sencillo” obra coproducida por el Teatro San Martín; del biodrama “salir lastimado” de Gustavo Tarrio para la sala Sarmiento del Complejo Teatral de Buenos Aires y dos trabajos sobre el espacio para dos obras de Andrea Servera, entre otros proyectos.
Clips para Leo Garcia, Ivan Noble, Sandy y Junior (Brasil), etc.
En el largometraje de Esteban Sapir, “La Antena”, producida por Ladoblea, formó parte del equipo de Daniel Gimelberg. Su función, de relativa autonomía, fue coordinar las realizaciones de los decorados y desarrollar junto a Mariano Sivak (realizador y escultor), las maquetas que forman parte de los exteriores de la pelicula.
En 2009, junto a Luciana Quartaruolo, tuvo a su cargo la direccción de arte de “Medianeras”, en su formato de largometraje, producida por Rizoma.
Desde 2008 es alumno de la licenciatura en dirección escénica del IUNA.
www.romeofasce.com.ar
romeofasce@gmail.com